Nada mejor que celebrar un campeonato y eso lo supo el Tractor Sazi del fútbol de Irán… aunque el gusto les duró solo cinco minutos. Resulta que este equipo celebró un título que no era suyo, sino de su acérrimo rival, el Sepahan.

Todo comenzó cuando el árbitro del partido entre Tractor Sazi y Naft Teheran pitó el final del encuentro que terminó empatado 3-3, con lo que el equipo con sede en Tabriz —al norte de Irán — celebró su primer título en 42 años de historia. El increíble incidente sucedió gracias a que una persona, que aún no se sabe con claridad si se trató de un jugador, directivo o miembro del cuerpo técnico, inició con los festejos.

Entonces, todo el conjunto se unió a la fiesta, incluido el entrenador Toni Oliveira. La afición de este club, extasiada por el supuesto título, invadió la cancha para celebrar con su equipo.

El verdadero campeón no era el Tractor Sazi, sino el Sepahan, pues los primeros necesitaban ganarle al Naft Teheran para quedar campeones. Esto si ellos empataban y el Sepahan también (y este jugaba a la misma hora). Pero todos los cálculos salieron mal. 

Eso, sin embargo, no importó. Del vestidor del Tractor Sazi se esparció el falso rumor, ya que ellos entendieron todo como lo tenían calculado. Pero el Sepahan  había ganado su partido por 2-0 y era el verdadero monarca del fútbol iraní.

Luego de esto, caos comenzó cuando se supo la verdad en el estadio. Los aficionados del Tractor Sazi comenzaron a destrozar las instalaciones para demostrar su enojo, y el desencanto llenó al equipo, sobre todo al entrenador, que lamentó que hubieran sido engañados de esa manera tan cruel.