El jugador belga del Manchester City pasó uno de los momentos más bochornosos en su carrera, este lunes, cuando su equipo visitó al Arsenal, por la Premier League.  

Durante la primera mitad del juego De Bruyne, se acercó a la esquina para cobrar un córner, pero vivió una traumática experiencia ante las burlas de los hinchas londinenses, cuando se quedó trabado con el banderín y trastabilló regalando una imagen que rápidamente le dio la vuelta al mundo. El juego terminó con 2-1 a favor de los locales.