El Barcelona, con un equipo lleno de suplentes y jugadores del filial, no pudo pasar este miércoles del 0-0 en el terreno del modesto Villanovense en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, con lo que tendrá que jugar un inesperado duelo de desempate a principios de diciembre. 

El equipo azulgrana quería dejar definitivamente liquidada la eliminatoria este miércoles, contra un equipo de la tercera categoría del fútbol español (Segunda B), pero el empate obliga a un nuevo partido entre ambos, esa vez en el Camp Nou de los catalanes, un premio merecido para los jugadores locales, que demostraron una gran motivación y combatividad para salir vivos del desafío. 

El Barcelona no pudo en su visita al Villanovense.

A la baja obligada del astro argentino Lionel Messi, que continúa lesionado, se sumó la de los principales pesos pesados del equipo, ya que Luis Enrique decidió acudir a esta cita con once jugadores del primer plantel, habitualmente suplentes, y con cinco del filial, el Barcelona B.  

Los hinchas del Villanovense no pudieron ver por lo tanto en acción ni a Neymar, ni a Luis Suárez, ni a Andrés Iniesta ni a las otras grandes figuras. Dani Alves, Ivan Rakitic y Marc-André Ter Stegen sí formaron parte de la expedición a tierras extremeñas, pero no jugaron.