Heinz-Harald Frentzen fue piloto de la Fórmula 1 entre 1994 y 2003, pero el destino lo volvió a poner al volente, aunque no en un monoplaza, sino en un carro fúnebre.

El conductor hispanoalemán, de 47 años, reveló al periódico alemán "Kölner Express" que 11 años después de manejar en la gran carpa, ahora lleva cádaveres en los automóviles.

"Mi hermana Nicole ha tomado las riendas del negocio familiar y yo ayudo conduciendo el vehículo negro por Mönchengladbach, sede de la funeraria", indicó Frentzen.

El hijo de padre alemán y madre española formó parte de los equipos Sauber, Williams Renault, Jordan y Prost, consiguió tres victorias y 18 podios en la F1, además fue subcampeón en la temporada de 1997.