El portero Iker Casillas tuvo un "encuentro" inesperado con su antiguo entrenador, el portugués José Mourinho, a su llegada al Oporto, club con el que el estratega obtuvo varios títulos, entre ellos una Champions League, en 2003-2004.

Todo fue simbólico, pues Iker vio con asombro una estatua de Mou, en el museo del Oporto, y a manera de broma, el presidente Pinto Da Costa comentó a Iker: "Mira, aquí está Mou", pero Casillas solo echó un vistazo y se marchó pronto del lugar, según publica "Futbol Total".