Durante los tiempos muertos y medio tiempo del Super Bowl XLIX entre los New England Patriots y Seattle Seahawks, los aficionados que se hicieron presentes al University of Phoenix Stadium, pudieron deleitarse con la belleza que iradiaban las porristas de ambos equipos.

Las animadoras presumen de un cuerpo atlético, mucho carisma y ser aficionadas del equipo al que apoyan. Su función, aparte de darle el toque sexy a los partidos en la NFL, es apoyar a sus jugadores y dar un espectáculo único cada vez que saltan al campo.

Lo que devenga, aproximadamente, una cheerleader por juego es $75. Algunas les pagan salarios, de menera mensual, que van están entre los $200 y $1,000.

En constantes ocasiones se ha relacionado a las porristas con los jugadores de sus equipos.