En un partido sin grandes ocasiones de gol, el veterano arquero marfileño Boubacar Barry, que jugó por la lesión a última hora del titular Sylvain Gbohouo, se convirtió en el héroe de su país, al detener un penal decisivo e inmediatamente después marcar el lanzamiento que dio el título a Costa de Marfil .

Es el segundo título para los Elefantes marfileños (el primero fue en 1992), pero siguen sin marcar un solo gol en las cuatro finales que ha disputado (perdió en los penales en 2006 y 2010), mientras que Ghana se queda con cuatro títulos, a tres de Egipto, el equipo más laureado del continente.

Curiosamente, el único título continental de Costa de Marfil lo consiguió en Senegal 1992 venciendo en la final a Ghana, en un partido que acabó 0-0 y 11-10 en los penales, exactamente el mismo desenlace que ocurrió este domingo.

* Con información de AFP