La FIFA anunció este miércoles la suspensión provisional de once dirigentes o exdirigentes, por el escándalo de corrupción y en esta nota te presentamos en seis pasos cómo se realizó la investigación.

¿Quiénes son los implicados?

 Los detenidos son Jeffrey Webb, presidente de la CONCACAF; Eugenio Figueredo, Eduardo Li, Julio Rocha, Costas Takkas, Rafael Esquivel, José María Marín, Jack Warner, Nicolás Leoz y dos exdirectivos de la FIFA que se declararon culpables, Chuck Blazer y Daryll Warner.

Jeffrey Webb, presidente de la Concacaf está entre los detenidos.

¿Por qué los detuvieron?

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos indica que existen 47 cargos en contra de los detenidos, que incluyen crimen organizado, fraude electrónico y conspiración para el blanqueo de dinero. Se habla de más de US$100 millones en sobornos.

¿Por qué los investigaron?

Loretta Lynch, la mujer que manda sobre el sistema de justicia estadounidense, anunció que esta ola de detenciones no era gratuita: “Estos planes de sobornos se hicieron a través de bancos de EE. UU.”, dijo Lynch.

Loretta Lynch es la encargada del sistema de justicia de Estados Unidos.

¿Cómo fue la aprensión?

El FBI, junto con la justicia suiza, los atrapó a todos en el hotel Baur au Lac, un cinco estrellas en donde se encontraban alojados a la espera de las elecciones de la FIFA, que se realizarán mañana. Los agentes prefirieron las llaves de las habitaciones. Así de sencillo.

Los detenidos se hospedaban en el hotel Baur au Lac en Suiza, cuando ocurrieron las detenciones.

¿Y las elecciones de la FIFA?

Son mañana. Y no han salido del programa previsto, al igual que el 65 Congreso de la FIFA. De hecho, la Federación ha dado la espalda a sus funcionarios en un comunicado en el que aseguró sentirse “víctima” en el escándalo.

La FIFA, dirigida por Joseph Blatter le dio la espalda a los implicados.

¿Quién se declaró culpable?

Hasta el momento, Chuck Blazer, el exfuncionario que fue expulsado por la FIFA luego de haber recibido US$20 millones, y José Hawilla, propietario y fundador de Traffic Group, se declararon culpables.

El empresario José Hawilla se declaró culpable y ha colaborado con la investigación.