Jose Mourinho, un técnico que ha tenido éxito en los clubes que ha dirigido en cuatro ligas europeas (Portugal, Inglaterra, Italia y España) pero que también se ha hecho de una reputación poco agradable entre sus colegas y otros personajes ligados al futbol, volverá este martes (12:45 horas) al estadio O Dragao, casa del Porto, club con el que ganó la Liga de Campeones de Europa en 2004.

Sin embargo, el reencuentro que más llama la atención es el que "Mou" tendrá con Iker Casillas, el portero español con el que coincidió en el Real Madrid y cuya relación terminó en la peor forma luego de la última temporada del primero en el Santiago Bernabéu.

La influencia del capitán en el vestuario motivó los roces con el entrenador quien luego se vio obligado a sustituirlo por Diego López a causa de una lesión en una historia en la que nunca recuperó la titularidad.

Ahora bien, ¿qué puede pasar entre cuando se saluden?

Casillas tiene un historial de estabilidad emocional, que solo se rompió cuando dejó al Madrid al final de la última campaña, que lo llevó a conciliar con Xavi Hernández, el entonces capitán del Barcelona, cuando la relación entre los jugadores de estos clubes no era la mejor en la concentración de la selección española.

Lo más seguro es que el de Móstoles le extienda la mano y no haga mayor comentario respecto de esto.

De Mourinho es incierto qué puede esperarse, porque muchas veces puede ser muy mesurado al referirse a sus jugadores, los jugadores y técnicos rivales, los árbitros, los directivos y personas ajenas al futbol.