No voy a unirme al coro de críticos que se lamenta por el nivel de juego en esta Eurocopa. Incluso equipos humildes como Gales, Irlanda del Norte, Albania o Islandia han hecho partidos bastante respetables y mostrado algunos destellos de calidad. También Ucrania le hizo un partido parejo a Alemania, que podría haber terminado en empate de no haber despejado acrobáticamente Jerome Boateng el balón sobre la línea.

Me sorprendió también el 2-0 de Hungría sobre Austria, el claro favorito en ese encuentro. Se trató del cruce número 136 entre ambas selecciones, el más repetido en la historia europea. Y en esta ocasión he sufrido con lo que hizo Austria.  Sus jugadores tuvieron una ambición exagerada y quisieron decidir rápidamente el partido cuando tenían 90 minutos para hacerlo. Y al final se quedaron sin fuerzas.

No vi de todas formas a ningún equipo en la pasada primera fecha que haya fracasado por completo. En el primer partido de un gran torneo los equipos están en general inhibidos. Suele ser la jornada de la espera. Pero fue realmente emocionante.

Un equipo que sin dudas se superó a sí mismo es Italia con su merecida victoria por 2-0 sobre Bélgica, el candidato a dar el golpe en este torneo. Y se ha superado pese a ser posiblemente el equipo más veterano del mundo con su promedio de edad de 31,17 años en el once inicial. Entre ellos destaco a Gianluigi Buffon, quien con sus 38 años empuja sin dudas el promedio hacia arriba. Pero la edad también trae experiencia consigo. Otros equipos cuentan con jugadores jóvenes y hambrientos, pero las falta experiencia en estos torneos. Hay que encontrar la combinación adecuada, como parecen tenerla los italianos y también los españoles y alemanes.

España, la defensora del título, parece que efectivamente jugará sin su héroe nacional Iker Casillas en el arco, luego que viera desde la banca el primer partido. Tampoco hay grandes nombres como Fernando Torres o Diego Costa en el plantel y aún así funciona el asunto. Vicente del Bosque, un viejo zorro, ha encontrado una buena combinación entre las acreditadas fuerzas del Barcelona, jugadores del Real Madrid como Sergio Ramos, el jefe de la defensa, y algunos nuevos futbolistas como Álvaro Morata, quien con sus 23 años es el único que puede ser considerado realmente joven. Una mezcla que funciona y que tiene a Andrés Iniesta, que asistió genialmente a Gerard Piqué en el gol del triunfo ante República Checa, tal vez en la mejor forma de su vida.

También Croacia luce fuerte, con Luka Modric e Ivan Rakitic como referentes, aún cuando el 1-0 contra Turquía haya sido un parto difícil. Espero con mucho interés la definición del Grupo D con España, Croacia, República Checa y Turquía.

Para el ánimo tenso en el país anfitrión sería bueno si Francia pudiera liberarse del bloqueo que se le vio en el partido inaugural contra Rumania más allá del triunfo por 2-1. Los aficionados franceses anhelan repetir aquel título logrado en 1984 en casa con Michel Platini. Sin embargo, creo que el equipo actual es un poco joven para un torneo así.

Por último, quisiera hablar sobre Portugal. El técnico de Islandia, Lars Lagerbäck, intentó provocar a Cristiano Ronaldo antes del partido comparándolo con un actor Hollywood. No se lo puede tomar muy en serio, claro. Pero Cristiano es una figura que polariza y cuando alguien lo ataca puede sentirlo como un delito de lesa majestad.  Pero esos momentos lo hacen también más humano. A pesar de toda su clase, es alguien vulnerable. Es bueno tener personajes así en el equipo y más si es el mejor o uno de los dos mejores jugadores (después de Messi) del mundo. Aunque viendo el 1-1 contra Islandia será difícil que pueda llegar tan alto como está habituando en el Real Madrid. Aún cuando siga superándose a sí mismo.