Habían pasado 99 años desde el primer torneo que jugaron y Chile no había ganado nada, ni un Sudamericano Sub 20, pero en dos años se dio vuelta la historia. La Roja, con la mejor generación de la historia, se quedó con el bicampeonato de la Copa América, dejando a Argentina, una vez más sin nada.

Así arrancó el partido. A los 16 segundos encaró Éver Banega por el centro de la cancha y mandó un derechazo que se fue besando el poste de Claudio Bravo. Era un aviso de lo que venía.

La Albiceleste manejaba el partido, gracias a la fuerte presión que hacían en el mediocampo, lo que iba a quedar evidenciado a los 22 minutos, cuando Medel la perdió en la salida e Higuaín se mandó en solitario, sin embargo el jugador de Napoli se equivocó y la tiró ancha.

El partido se cargó más a favor de los transandinos a los 28 minutos, cuando el árbitro brasileño Heber Lopes le puso la segunda tarjeta amarilla a Marcelo Díaz (por su segunda falta a Lionel Messi), dejando a Chile con 10 elementos en el recinto estadounidense.

Estaba caliente el desarrollo del juego en el MetLife, Argentina buscaba abrir la cuenta pero no podía. La Roja intentaba hacer daño con los piques de Alexis Sánchez, aunque estaba bien controlado. Las ocasiones de gol eran escasas.

Lopes volvió a ser protagonista cuando el reloj marcaba los 43', porque Marcos Rojo se fue a la duchas tras una violenta infracción sobre Arturo Vidal. Se fueron a descansar en blanco tras un áspero primer tiempo.

No caía el gol

La segunda parte arrancó distinto al trámite del primer lapso, porque la Roja manejaba la pelota y tocaba en la mitad de la cancha. El equipo de Martino cedió el terreno al cuadro de Pizzi.

El primer disparo al arco de la selección chilena llegó a los 56', cuando le quedó un rebote a Mauricio Isla y probó con un derechazo que se fue desviado.

El trámite del compromiso seguía parejo, apretado, no se sacaban ventajas, habían nervios en Nueva Jersey, el gol no quería llegar por ningún lado.

Cerca la Roja en los 80'. Gran jugada de Alexis en la mitad de la cancha, echó a correr a Vargas, que se sacó a su marcador y tiró un derechazo que hizo trabajar (por primera vez) a Sergio Romero.

Argentina también quería evitar el alargue y en los 84' estuvo muy cerca de anotar Sergio Agüero (que entró por Higuaín), pero el disparo del hombre de Manchester City se fue muy elevado tras un pase de Messi. El partido era un atado de nervios.

A los 90' pasó de todo. Gran desborde de Beausejour por la izquierda, centro atrás para Alexis y el Niño Maravilla no le pudo pegar. En la contra se vino Messi a toda velocidad, sin embargo desde la entrada del área le pegó muy lejos. Emociones en ambos lados.

El alargue y penales

El tiempo suplementario empezó con juego brusco, donde los que sufrieron fueron Mauricio Isla y Charles Aránguez. Lopes decidió ponerle amarilla a Kranneviter. Partido apretado.

Era golazo de Chile. Puch mandó un centrol bombeado para Vargas y el jugador de Hoffenheim la cabeceó a las manos de Romero. La más clara para la Roja se quedó en las manos del meta argentino.

Alargue al rojo vivo. Argentina respondió y con todo, porque Agüero apareció para probar con un testazo al ángulo, que no fue gol por las manos de Claudio Bravo, que la tocó para hacerla rebotar en el larguero.

Messi hizo temblar a todo un país en los 114', a seis del pitazo final, porque tuvo un tiro libre al frente del arco, pero su disparo dio en Nico Castillo. Bravo respiró. En Chile también. No hubo goles, tal como en 2015 había penales.

En los penales pasó lo mismo del año pasado, ahora con otro protagonista. Francisco Silva anotó el último tiro desde los 12 pasos y la Roja es el bicampeón de América. Increíble, pero cierto.