Lionel Messi no brilló en la final de la Champions League. Pero si jugó lo suficientemente bien para guiar al Barcelona a conquistar su quinta "Orejona": el argentino fue clave en la elaboración del segundo gol de los azulgranas.

Tras la decepción de caer en la final del Mundial de Brasil, conseguir su cuarta Champions fue un bálsamo. Y por eso se vio tan feliz y eufórico en la celebración. Compartió con sus compañeros, se paseó con el trofeo y fue a buscar a su hijo Thiago para festejar en la cancha del Olímpico de Berlín.

Pero no le bastó con eso. Ya en los vestidores, la "Pulga" siguió celebrando junto a su retoño. Y subió una tierna foto a su cuenta de Instagram.