El exfutbolista brasileño Paulo Cézar Lima, más conocido como Cajú, vendió su medalla de campeón del Mundo lograda con la 'seleçao' en el Mundial de México-70, así como una réplica del trofeo, para comprar cocaína, según reveló en un reportaje de la cadena Globonews.

"No tenía control emocional. Jamás debería haber negociado y vendido una medalla tan preciosa. ¡Es una pérdida enorme! Nunca lo comenté con nadie, pero ahora voy a abrirme", afirmó el exjugador de 65 años en el avance del reportaje que se emitirá este fin de semana.

Cajú, que fue revelado por el Botafogo a finales de los 60, contó que su adicción a las drogas y el alcohol que duró 17 años le hizo perder, además, tres apartamentos en Rio de Janeiro.

Su infierno personal comenzó en Francia --donde jugó en el Olympique de Marsella entre 1974 y 1975 y más tarde, al final de su carrera, en el AS Aix en la temporada 82-83-- cuando se retiró del fútbol.

Fue allí donde una doctora le dio un ultimátum: si continuaba consumiendo alcohol y drogas moriría en poco tiempo.

Aunque el exmediapunta --suplente de aquella 'canarinha' que logró el tercer título mundial de la mano de Pelé-- lleva 15 años desenganchado de sus adicciones, todavía recuerda el drama que le hizo perder sus trofeos más preciados como futbolista.

"No tienes idea ni del valor ni de lo que representó y representa: lo importante para mí era la cocaína. La medalla era lo de menos", revela el exfutbolista en el reportaje.

Aparte de su aventura francesa, Cajú también jugó en importantes clubes brasileños como Flamengo, Fluminense, Gremio, Vasco da Gama o Corinthians, además del Botafogo.

"¿Por qué fui a probar las drogas? No sé cómo. Yo, que nunca había sido drogadicto ni alcohólico, probé esa maldita cocaína y ese maldito alcohol. ¡No sé por qué!", se pregunta Cajú en el reportaje.

Y avisa: "A quien tiene hijos, a quien nunca probó, le digo: ¡No lo pruebe! Es duro, es duro, es duro".