Uno de los momentos más llamativos de Wrestlemania XXXI fue la cortada de Brock Lesnar al inicio de la pelea contra Roman Reigns por el Campeonato Mundial de Peso Pesado de la WWE. 

Había pasado mucho tiempo desde que no se veía a una estrella de la empresa del entretenimiento deportivo derramando sangre en el cuadrilátero, algo que cambió desde que la llamada "Era Attitude". 

Aunque el expeleador de la UFC le estaba dando una golpiza a Reigns, de pronto el descendiente de samoanos soltó un golpe que provocó una lesión en la cara de Lesnar.

Pero una fanpage de la WWE de Perú captó el momento en el que el exlíder del Escudo podría haberle dado una navaja al peleador manejado por Paul Heyman para que se autoinflingiera la herida.