La noche del lunes Luis Guerrero Martínez llevaba a cabo un entrenamiento como cualquier otro, sin pensar que el amor por el boxeo lo llevaría a la tumba. Todo sucedió en Escazú, de San José Costa Rica, cuando el joven de 24 años recibió un golpe mortal durante la práctica. 

Guerrero era originario de Alajuela pero se entrenaba en Escazú junto con otro compañero, quien sin imaginar que su golpe sería mortal, impactó el hígado de Guerrero. 

"Estaban entrenando e intercambiando golpes cuando Guerrero recibió uno a la altura del hígado, se mantuvo unos segundos de pie pero de inmediato cayó al piso del cuadrilátero", le dijo el dominicano Joe Hammer, entrenador de ambos deportistas, a los medios de Costa Rica. 

Según Hammer, de inmediato lo auxilió pero no logró que reaccionara, minutos después el boxeador entró en un paro cardiorrespiratorio que duró alrededor de 45 minutos, y luego de recibir técnicas de reanimación, no reaccionó.