El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, imputado por un presunto delito fiscal en el fichaje del brasileño Neymar, vinculó los problemas judiciales del club al apoyo al proceso de independencia emprendido en la región española de Cataluña.

"Estoy convencido de que hay ciertos poderes del Estado a quien no les ha gustado que Neymar haya venido al Barça o que el Barça, como club catalán y catalanista, haya participado en ciertos actos", afirmó Bartomeu en una entrevista el martes por la noche en la televisión regional 8tv.

Vinculado históricamente al nacionalismo catalán, en los últimos años el Barcelona cedió su estadio para celebrar un concierto por la independencia, puso en su segunda equipación los colores de la bandera catalana y varios de sus jugadores y directivos participaron e n protestas secesionistas.

El presidente, que poco después de asumir el cargo en enero de 2014 decidió ingresar 13.5 millones de euros a Hacienda para regularizar la situación del club, fue imputado el martes por no tributar presuntamente 2.845 millones de euros de impuestos correspondientes a un pago de 5 millones hecho al brasileño hace un año.

El club cifró en 57 millones de euros el precio del traspaso pero la fiscalía lo eleva a 86.2 millones que, sumados a los 12 millones que el club habría dejado de tributar, subirían el coste de la operación a 94,9 millones de euros.