Según la agencia AGI, el atacante del Liverpool fue captado por los radares en cinco ocasiones con velocidades entre los 178 y los 200 kilómetros por horas, en la mayoría de casos con un Ferrari alquilado. La velocidad máxima autorizada en Italia es de 130 kilómetros por hora.

Según el "Eco di Bergamo", "Super Mario" acumula sus multas en la autopista que atraviesa el norte de Italia, de Turín en el oeste a Trieste en el este.

Su abogado ha presentado diversos recursos ante la justicia, afirmando que esas multas no le habían sido notificadas en los plazos adecuados por un problema de domiciliación, ya que el jugador había sido traspasado en enero de 2013 del Manchester City inglés al AC Milan.