Connor Minto, un niño de apenas 11 años de edad, estaba viendo un partido de fútbol junto a sus amigos, cuando de pronto sintió un golpe a la altura de su sien izquierda.

De acuerdo con la BBC, Minto pensó que había sido golpeado por una piedra al momento en que estaba observando un juego en Chester-le-Street, ubicado en el condado de Durham, Inglaterra. Al percatarse de lo sucedido, de inmediato acudió ensangrentado con sus padres; quienes se dieron cuenta que se trataba de un objeto metálico de apenas 22 milímetros de diámetro.

Kerry Minto, madre del menor, señala que lo llevaron a un hospital cercano donde no requirió cirugía y solamente le quitaron lo que resultó ser un pequeño balín que tenía incrustado en la cabeza. Según apuntó Kerry, Connor "físicamente está bien, pero mentalmente está aterrorizado" debido a que pensó que iba a morir cuando uno de sus amigos le dijo que tenía una bala en la cabeza.

El niño ahora tiene miedo a salir debido a que imagina "que puede ser atacado nuevamente", así lo asevera su madre en declaraciones recogidas por el periódico británico Daily Mail. Asimismo, acota que "no dejó de mirar la foto de lo que pasó y pienso qué habría pasado si el balín hubiera quedado un par de centímetros más abajo".

Tres jóvenes de 14 años de edad fueron detenidos y están siendo investigados por la policía de Durham por su relación con el caso. En la galería de fotos les mostramos la forma en que los niños viven el fútbol alrededor del mundo.