Los aficionados del Standard de Lieja, autores de la pancarta en la que aparecía decapitado el jugador del Anderlecht, Steven Defour, deberán responder ante la justicia belga y pueden recibir una pena de hasta cinco años de prohibición de acudir a los estadios, informaron este lunes el club y el ministerio del Interior.

Un día después del partido entre los dos grandes equipos rivales del campeonato de Bélgica, una responsable de la célula de fútbol del ministerio del Interior explicó que se quiere identificar rápidamente a un máximo de responsables de la pancarta.

"La ley del fútbol es clara: prevé penas muy severas para este tipo de hechos. Los autores de la pancarta podrían recibir una multa de 250 a 5 mil euros, así como una prohibición de acudir a los estadios de tres meses a cinco años", declaró Ann Cossement al diario Sudpresse.

Los dirigentes del Standard reaccionaron con un comunicado indicando que "la confianza está rota" con algunos aficionados que la directiva va a "identificar y sancionar".

El domingo, cuando los equipos entraron en el terreno de juego, los aficionados desplegaron una inmensa pancarta (que cubría toda una tribuna) mostrando a un guerrero enmascarado con un sable en la mano derecha y levantando con la izquierda la cabeza de Steven Defour, exjugador del Standard y ahora en el Anderlecht, con la frase "Red or dead" (Rojo o muerto).