Jaime Cravo, periodista portugués, recuerda con claridad aquel 2001, cuando recibió una llamada del Sporting de Lisboa comentándole que había un joven jugador del cual todos aseguraban, tenía un gran futuro: un chico de 16 años llamado Cristiano Ronaldo.

Cravo, y Sport TV, televisión portuguesa para la que trabajaba, decidieron entrevistar al joven Cristiano que entonces vivía en un hostal de Lisboa, y recibía un sueldo de entre mil y mil 500 euros al mes, todo gestionado por su madre. El periodista recuerda que lo que más le impresionó del chico fue su personalidad, no se dejaba intimidar por nadie y era atrevido y presuntuoso.

En aquella época, "CR7" era un futbolista desconocido y viajaba todos los días en metro para ir a sus entrenamientos. Ya no iba a la escuela, y se la pasaba todas las tardes jugando videjuegos en las cafeterías que estaban cerca del estadio Alvalade, sede de los entrenos de los juveniles del Sporting.

Su compañero de cuarto era Miguel Paixao, a quien en una ocasión, Cristiano le aseguró que jugaría para el Real Madrid. "Déjate de bromas" le respondió Paixao. Pero Cravo reconoce en un reportaje que se dio a conocer tiempo después, que desde aquellos años, el portugués ya mostraba la ambición y actitud necesaria para que años más tarde se convirtiera en el mejor futbolista del mundo.

En la galería podrán conocer cómo era Cristiano Ronaldo durante sus primeros años en el futbol europeo. Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen “ampliar galería” y después “mostrar texto”.