El árbitro Yamil Possi destapó un escándalo de corrupción en el futbol de Argentina, ya que denunció que una empleada del club Almagro intentó sobornarlo previo al partido ante el Estudiantes de Caseros en compromiso de la Primera B Metropolitana.

El silbante declaró que una mujer identificada como trabajadora del Almagro  le ofreció 5.000 pesos (aproximadamente, 570 dólares) para que favoreciera a su equipo en dicho encuentro.

"Una señorita se apareció en el vestuario identificada como alguien vinculada al club Almagro e intentó sobornarme", confesó Possi en un hecho que tuvo lugar después del primer tiempo del partido que finalizó empatado 0-0.

Tras darse a conocer el caso, el presidente del Almagro, Julián Romeo, calificó el hecho como una "broma de mal gusto", pero aseguró que investigaría lo sucedido pues él no sabía del soborno.

"Estoy sorprendido, parece una broma de mal gusto. Voy a investigar. Haré el descargo correspondiente en AFA (Asociación del Fútbol Argentino), nosotros no estábamos al tanto de lo sucedido", declaró Romeo ante un canal de televisión local.