Andrea Pirlo es el fiel reflejo del amor a la camiseta y al futbol. 

"El Maestro" no soportó la tristeza por la derrota de la Juventus 3-1 ante Barcelona, en la final de la Champions League y derramó lágrimas en la cancha del Estadio Olímpico de Berlín. 

El mediocampista sabía que era su última oportunidad de ganar por tercera ocasión el trofeo de clubes más importantes del mundo, luego de que lo consiguiera en dos ocasiones con Milán. 

Y a pesar de que ha ganado el Mundial, la Champions y la Serie A, a Pirlo le ganó el sentimiento y lloró cuando el partido terminó y Barcelona ganó su quinta "Orejona".