Héctor Moreno volvió a pisar el césped de los grandes clubes de Europa, enfrentando al Barcelona en el Camp Nou en el derbi de la ciudad condal.

De entrada estuvo en un lugar poco habituado para el mexicano en tierras catalanas, la banca. En su equipo fue titular indiscutible en las temporadas pasadas, pero su operación de tibia (cinco meses) solo le ha apartado en lo que va de campeonato, producto de una lesión en el mundial de Brasil junto a su selección.

Saltó a realizar ejercicios junto a los suplentes antes del encuentro, con una gran sonrisa. Disfrutó estar sobre el campo de juego, se sentía como un niño con su juguete preferido, para luego ocupar el banquillo visitante con su club el Espanyol.

El resultado fue optimo. Solo falta ponerse a punto en lo competitivo para estar nuevamente al 100%. “Tengo que luchar contra la ansiedad. Cuando debuté en primera terminé muy agotado y solo jugué tres o cuatro minutos”, confesó el mexicano.

El Espanyol se adelantó en el marcador poniendo nerviosa a la hinchada culé. Parecía que los Periquitos pondrían las casa de apuestas boca arriba, pero apareció Messi en el empate con un tiro de “billar” al filo del término de la primera parte.

De nuevo el crack argentino con un balón que se cuela entre las piernas de su defensor antes de rematar puso el 2-1 para aumentar la cuenta. Piqué, Pedro y nuevamente la “Pulga” marca su tercer gol.

Ante el Barcelona, Moreno jugó los últimos 30 minutos, cuando su equipo ya perdía 3-1. Al final, 5-1 fue el apabullante resultado que dejo a Moreno con sabor agridulce de la derrota pero seguro de sentirse un jugador importante para el Espanyol, sabiendo que tiene varias “novias” para ficharle en la temporada de pases de invierno.

Su ex técnico, Mauricio Pochettino, desea tenerle en el Tottenham. El azteca tiene una gran estimación por el argentino: “Lo aprecio mucho, el apostó firme por traerme al Espanyol” comentó. Ahora solo falta saber el nombre del equipo comprador que tendrá que pagar los nueve millones de euros que pide el Espanyol.