Lamentablemente El Hijo del Perro Aguayo no es el primer luchador profesional que pierde la vida en plena función. Incluso en la famosa y mediática WWF (antecesora de la WWE) han ocurrido accidentes fatales, como el que le pasó al canadiense Owen Hart.

En México, uno de los primeros casos de impacto fue el de Sangre India, que un 25 de diciembre de 1979 se golpeó la cabeza con la tarima de tal manera que ni siquiera pudo ser trasladado al hospital, ya que murió en los vestidores.

Años más tarde, en octubre de 1993, el joven luchador Oro, de 21 años de edad y gran técnica, falleció de forma similar al Hijo del Perro, pues aquella lucha siguió "como si nada" mientras era atendido abajo del ring. En aquella ocasión sí hubo camilla y una mejor atención, pero falleció camino al hospital.

La muerte de Oro fue provocada por caer mal luego de un golpe de Kahoz. Oro siguió peleando como si nada hubiera pasado pero segundos después se desvaneció abajo del ring por un derrame cerebral. No parecía una situación grave a simple vista pero el daño ya estaba hecho por dentro.

En 1999, el canadiense Owen Hart falleció cuando salió mal una entrada que debía ser espectacular en una función de la WWF llamada Over the Edge en Kansas City. La idea era ingresar al ring desde lo alto de la arena en una tirolesa, pero ésta no aguantó su peso y cayó a una altura considerable. Algunas versiones indican que fue de 15 metros y otras afirman que era de 25. El evento siguió y Hart murió en el hospital.

En marzo del 2007, de vuelta en México, el veterano luchador de 43 años Ángel Azteca perdió la vida después de una función realizada en Campeche. Aquella noche perdió con Atlantis, Rebelde Punk e Imperio Dorado pero el problema vino después, ya que se empezó a sentir mal y sufrió un paro cardiaco.