El riesgo que se corre cuando se añaden mesas, sillas y escaleras a la lucha libre siempre está latente. Tres luchadores terminaron lesionados, después de sus peleas en el evento TLC de la WWE.

El combate más peligroso fue el que dieron Luke Harpe y Dolph Ziggler, en el que al final el rubio reconquistó el Campeonato Intercontinental.

Pero después de la lucha titular de escaleras, ambos peleadores necesitaron asistencias médica. Harper fue el más dañado, pues el equipo médico tuvo que engraparle una herida en la cabeza.

En tanto, AJ Lee tuvo una mala noche. Además de fracasar en su intento por obtener de nueva cuenta el título de las divas, sufrió conjuntivitis química, luego de que la aún campeona Nikki Bella le rociara un spray no identificado en el rostro.