Familiares denunciaron que los niños también han sido víctimas de estos cobros.

La semana pasada denunciaron a la Policía que una pandilla los amenazó de asesinar a los alumnos o los educadores si no pagaban 750 mil quetzales que equivale a 25 mil por cada profesor.

Una de las profesionales de la educación explicó que para no ser blanco de ataques decidieron cerrar la escuela desde hace dos semanas.

De acuerdo con Bradley Morales, de Gobernación, varias unidades policiales realizarán patrullajes frecuentes para dar resguardo a profesores y alumnos. Agregó que un equipo de detectives ha recabado algunas pruebas para dar con los responsables.