Diversas actividades se realizaron a lo largo del día en veneración a esta imagen. Tal fue el caso de la multitud que visitó la parroquia conocida como "Esquipulitas", en la zona 11, donde se formaron largas filas de creyentes para rezar a los pies del Cristo Negro.

La efigie ubicada en Esquipulas, Chiquimula fue esculpida por el portugués Quirio Cataño en 1594 a petición de sus pobladores. El peculiar color de este Cristo se debe al transcurrir de más de 400 años en los que la madera en la que fue tallado adquirió esa tonalidad.

En las calles aledañas a la iglesia de "Esquipulitas" se instaló una pequeña feria a la que los feligreses asistieron después de su turno ante el Cristo Negro.