Ayer se celebró la ardiente tradición de la quema del Diablo en diferentes partes del país. Una costumbre cuyos orígenes se remontan a la época de la colonia y actualmente divide la opinión pública entre quienes la califican como contaminación al medioambiente y quienes desean conservarla.

El ingenio de los guatemaltecos no pasa desapercibido en los diseños de las piñatas de todos los tamaños e incluso con el rostro del expresidente Otto Pérez y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti

El historiador Celso Lara asegura que la tradición se remonta al siglo XVI y simboliza el triunfo del bien sobre el mal y la victoria de la Virgen de Concepción, cuya celebración es un día después.