El primer informe de la Universidad de San Carlos de Guatemala detalla que "sí existió un plaguicida" que contaminó el río La Pasión y que acabó con miles de peces mientras que el segundo informe asegura que "no se detectó ningún pesticida".

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses envió los resultados de un análisis a la fiscalía de Ambiente y confirmó la contaminación en el río.