El simulacro fue organizado por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres quienes además de revisar los protocolos de evacuación, verificaron la capacidad de respuesta de los hospitales públicos y la simulación de búsqueda y rescate de las víctimas.

El mismo se realizó en la Dirección General de Caminos, en la zona 13, con la participación de miles de empleados de 24 empresas además de los cuerpos de rescate.

La actividad tomó como ejemplo un terremoto de 7.1 grados Ritcher en el aniversario del sismo de la madrugada del 4 de febrero de 1976 que, además de los fallecidos, dejó un total de 76 mil heridos y un millón de personas sin hogar.