Locales, turistas y hasta el presidente de la República han degustado platillos tradicionales en el mercado central de la ciudad. 

Lejos de la comida rápida o chatarra que suele presentarse como la opción más económica, en Guatemala se puede comer saludable por muy poco dinero.  El Mercado Central de la Ciudad de Guatemala alberga en sus pasillos a más de una decena de comedores tradicionales que atraen a locales y extranjeros con su oferta de sabores tradicionales. 

Después de pasar por los pasillos donde se ofrecen productos artesanales, se llega al área de los comestibles, donde entre los puestos de granos y dulces, puede encontrar los pequeños comedores locales. 

La primera parada es en Antojitos típicos San Judas Tadeo, donde además de la comida popular, se pueden ver imágenes de santos y una fotografía del presidente de la República, Jimmy Morales, uno de los clientes más famosos de este comedor. Sin embargo, también los turistas y locales se acercan a la barra de poco menos de dos metros donde pueden elegir degustar los platillos más comunes en la gastronomía guatemalteca, y también algunos un poco más extraños para el paladar del visitante. 

Allí, puede encontrar platillos como ensalada de rabanitos, dobladas de carne con vegetales, chiles rellenos, moronga, tiras de panza, yuca, chicharrones, entre otros, que puede acompañar con un vaso de horchata o súchiles por un precio muy accesible. Por ejemplo, una porción de chile relleno acompañado de guacamole y ensalada de rábanos cuesta doce quetzales y un vaso de horchata, ocho. 

 

Los más buscados

A unos pasos, está otro de los comedores más famosos del centro histórico, “Doña Mela y Doña Chiqui”. En él, los comensales disfrutan esta temporada de todo tipo de “antojitos” entre los cuales, cuenta una de las encargadas del lugar, los chiles rellenos y volteadas son las estrellas durante la Cuaresma. El motivo, explica,  es que estos escoden en su interior la “carne prohibida” de la temporada que puede comer por un precio de 10 a 15 quetzales.

Los precios son también atractivos. Una enchilada cuesta diez quetzales y una soda cinco. Si además, desea un postre, puede completar su comida con una orden de rellenitos por otros cinco quetzales

 

Almuerzos caseros

Pero si desea un platillo completo, no se preocupe. No tendrá que invertir mucho dinero, porque si sigue caminando por el mercado, encontrará varios comedores baratos y saludables. 

Uno de ellos, es el comedor "Angélica", donde por 20 quetzales puede disfrutar de comidas como caldo de gallina o res, pepián, revolcado, carne guisada, pollo o carne asada, todos acompañados de arroz y tortilla y un vaso de fresco.  

El mismo rango de precios es el de la oferta del comedor "Mary", donde además de almuerzos puede disfrutar de un desayuno compuesto por dos huevos al gusto, la mitad de un plátano, café, crema y tortillas, por apenas 15 quetzales.