Llevaba meses buscando esa cita. No había forma de que el cliente más preciado de su cartera -–con el que necesitaba afianzar la relación a toda costa– le diera un espacio en su agenda. Después de dos meses de darle seguimiento, escucha la mágica frase “juntémonos a almorzar el próximo martes, solo tengo esa hora disponible”.

“No puedo dejar de sentirme nervioso, ¿me vestiré elegante o casual? ¿Qué pido para comer? ¿Y si pongo los codos en la mesa? O, peor aún, ¡le hablo con la boca llena! Ahora, no solo tengo que impresionarlo con mi conversación, sino que además debo estar pendiente de no hacer el ridículo”.

Para muchos, los modales en la mesa son puro sentido común. La realidad es que el comportamiento al comer no se basa solo en eso. Hay muchas cosas que quizás jamás se nos pasarían por la mente. Por esta razón, si te toca reunirte con algún cliente a comer, te comparto estos tips para que siempre des una buena impresión.

Mientras estemos sentados en la mesa, debemos tratar de mantenernos con una buena postura, mantener los codos pegados al cuerpo y descansar sobre la mesa únicamente los antebrazos. La servilleta de tela se pone sobre el regazo y nos limpiamos con ella cuando sea necesario, lo que no podemos hacer es utilizarla de babero.
Si nos sirven el agua pura en botella, debemos tomar del vaso y no de la botella. Tampoco podemos tomar agua cuando tenemos la boca llena, ni tampoco empinar el vaso para tomar la última gota.
Si la comida la sirven muy caliente, no hay que soplar la comida, debemos esperar un momento para comer. Cuando nos sirven sopa, primero tomamos el líquido y luego se comen los solidos, evitando sacar la carne y verduras a otro plato. No es recomendado cortar, de una vez, todos los alimentos (carne, pollo, panqueques). Lo correcto es irlos cortando a medida que vamos comiendo. La mano va hacia la boca y no la boca hacia la mano. De igual manera, se abre la boca hasta que la comida se acerque a la misma, no antes. El cuchillo nunca se lleva a la boca, ni se muerde el tenedor al comer. La tortilla y el pan no se utilizan para limpiar la salsa sobrante del plato (al menos no en público. :)
Al terminar de comer, se deben dejar los cubiertos sobre el plato con los mangos hacia la derecha. De esta manera el mesero sabrá que terminamos.

Las tazas se toman por el asa. Al igual que las copas de vino, que se toman por el tallo y no por la copa.
Al tomar café, té o sopa, debemos dejar la cuchara en el plato de abajo y no dentro de la taza o en un plato hondo.
A pesar de que en muchos lugares colocan palillos de dientes, no se deben utililizar en la mesa, es mejor en privado.
Si estamos en una casa debemos decir muchas gracias por la comida y tratar de no dejar mucha en el plato; sin embargo, tampoco dejarlo completamente limpio. Lamentablemente, no nos enseñan estos modales, ni en el colegio, ni en la universidad, y sin duda sería mucho más facil aprenderlo, desde niños. Es el tipo de enseñanzas que nuestros padres o abuelos nos dan.

Aclaro que la idea no es convertirnos en expertos de etiqueta. Sin embargo, creo qué saber que es correcto o incorrecto nos ayudará a proyectarnos como profesionales educados. Modales que lo único que harán es llevarnos muy lejos a la cima en nuestra vida profesional.