“No te va a resultar. Si fueras más joven, sería más fácil. Eres pésimo para eso. Con la suerte que tienes... Ese no es tu fuerte. Siempre terminas haciendo el ridículo”. Eres aburrido. Siempre te pasa lo mismo. No tienes suerte. No puedes. Nunca tienes tiempo. Nada te resulta. Nunca has ganado nada. Eres un perdedor.

Al leer estos comentarios pensaríamos ¿Y quién es esta persona para decir semejantes ofensas? ¡¿Qué se cree?!  

¿Y si les dijera que esa persona es, en ocasiones, nuestra voz interior? Sí, esa es muchas veces la conversación que mantenemos, con nosotros mismos.

El problema es que estamos tan acostumbrados a estos pensamientos que no nos damos cuenta del impacto que tienen en nuestras vidas. 

El autosabotaje es el mecanismo mediante el cual estropeamos nuestros intentos por lograr lo que deseamos.

Se ha vuelto algo tan normal que ni nos damos cuenta de que los tenemos, y llegamos hasta racionalizar que lo que estamos pensando es lo correcto. Puede ser cualquier cosa: Estudiar la carrera de nuestros sueños, terminar una dieta, conocer Grecia, dedicarte a lo que siempre has querido, comer sano, etc.

Las causas del autosabotaje radican en la falta de AUTO (Auto estima, AutoConfianza, Auto Control, etc.). Dejamos de confiar en nuestras capacidades, dejamos también de querernos a nosotros mismos y de controlar nuestros pensamientos y, por ende, nuestras emociones.

La realidad es que vivimos con un enemigo interno, y más encima le vivimos haciendo caso. Es común ver a este enemigo tomar un supuesto negativo, para luego convertirlo en una verdad absoluta. Logra convencernos de maneras muy sutiles y persuasivas que está en lo correcto. 

Este enemigo interno tiene una misión importante y es evitarnos la fatiga, el fracaso, el rechazo y, de paso, alejarnos de todo lo que nos pueda poner en una situación de esfuerzo riesgoso o nos saque de la zona de confort. Debo advertirles de que cuesta identificarlo, ya que pareciera que lo hace por nuestro bien. Les presento cinco opciones que nos ayudarán a controlar el autosabotaje.

Acéptalo: El primer paso para superar cualquier obstáculo es aceptarlo. Es decir, tenemos que aceptar que nos estamos autosaboteando y que tendemos a tener este tipo de pensamientos negativos acerca de nuestras capacidades.

Escúchate: Al escucharnos concienzudamente podremos identificar el tipo de diálogo interior que mantenemos. Analiza cada afirmación acerca de tus capacidades y evalúalas. 

Quiérete: Todos tenemos debilidades y fortalezas. Pero depende de nosotros en cuáles nos queremos enfocar. Me gusta pensar que las debilidades son, en realidad, oportunidades de mejora y que, si las vemos como tal, el panorama se ve más positivo. ¿O no?

Prémiate: Aunque haya sido poco el logro, prémiate con pensamientos positivos hacia tu persona. “Yo sé que puedo, soy capaz de lograr lo que me proponga, etc.” Imagínate que le estás hablando a quien más amas. Así cambiarás el dialogo hacia uno enfocado en la recompensa y no en el castigo.

Enfócate: Trázate metas que sean específicas, medibles, alcanzables y sobre todo realistas. Comienza por objetivos que sean más fáciles de conseguir. De esta manera lograremos, poco a poco, aumentar la autoestima y la confianza en que tenemos todas las habilidades y capacidades que necesitamos para triunfar. Solo tenemos que creer en que somos capaces y descubrir a ese guerrero que todos llevamos dentro.

No olvides: Tú eliges qué pensar

Elige pensamientos que te construyan y que te den las fuerzas de convertir todos tus sueños en una realidad.