Recientemente tuve la oportunidad de visitar a una amiga en Venezuela. Triste como un país tan rico en recursos ha sido destruido por un gobierno totalitario. La pesadilla inició cuando eligieron a Hugo Chávez como presidente en las elecciones de diciembre de 1998. Un militar con antecedentes golpistas, de gran elocuencia, que engañó a muchos de un cambio a favor de los más desposeídos. Llegó al poder para acabar con la República de Venezuela e instalar un régimen de terror y despilfarro generando mucha pobreza.

En el año 2002 se cambió la Constitución y el nombre del país, bautizándolo como la República Bolivariana de Venezuela. No obstante se contemplan varios poderes del Estado, se ha ido concentrado el poder en uno solo: el Ejecutivo. Cuando se coteja lo que dice la Constitución, con el actuar gubernamental, se encuentran grandes incoherencias, razón por la cual es muy difícil tener certeza jurídica en ese país. Por medio de leyes habilitantes se le han dado plenos poderes al Presidente, entre ellos decretos que tienen “fuerza de ley”;  incluyendo reformas a la Constitución no aprobadas por la población en el 2007.

El poder de la Asamblea Legislativa en Venezuela es débil y prácticamente nulo. A pesar de que la oposición política -aliada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)- tiene la mayoría calificada en el Congreso (112 de 167), no han logrado avanzar mucho. Antes había Senado y Congreso, comentaba un técnico. Sin embargo, en noviembre de 1999 se aprobó la creación de un Poder Legislativo unicameral, proceso que anuló los mecanismos de control financiero, presupuestario y administrativo que garantizaban las dos cámaras. La institución que termina decidiendo las leyes del país es el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), instancia que sustituyó a la Corte Suprema de Justicia. Por ejemplo, explicaba un diputado que de 11 leyes aprobadas por la Asamblea este año, solo una se ha publicado en “La Gaceta” como le llaman ellos al Diario Oficial. Las otras el TSJ las ha declarado inconstitucionales al no favorecer al Ejecutivo. Además hace meses que no se les paga a los diputados lo que es un atentado a la democracia.

Luego de que se negó realizar la revocatoria del mandato del Presidente Nicolás Maduro, se ha instalado una mesa auspiciada por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), mediada por tres exmandatarios de otros países y un representante de El Vaticano donde participan integrantes del Ejecutivo y del MUD.

No se respeta la propiedad privada y se le expropian a la gente arbitrariamente sus bienes sin explicación alguna. “No podemos vender, transferir ni heredar”, señalaba un anciano. “Fui despojada de mi casa, pago la deuda al banco y tengo un inquilino que no abona a la renta”, comentaba una señora. Otro ciudadano relató cómo perdió su predio porque a un militar se le antojó. La mayoría de las empresas están intervenidas, estatizadas o “enchufadas” -palabra que usan para señalar los negocios que se comparten con personeros del gobierno. Poca libertad de asociación, aunque  tienen una sociedad civil con mucho coraje. Se expresan con dolor y temor, pero han encontrado en las redes sociales una forma para comunicarse.

Hay control de precios y mucha inflación, lo que tiene en aprietos al gobierno. Parecido a los años 80, época de hiperinflaciones de Latinoamérica.  En lo que va del año se ha modificado cinco veces el salario mínimo. Cambiar dólares es prohibido. Si uno pagaba con tarjeta de crédito le daban 650 bolívares por un dólar y los venezolanos comentaban que habían lugares donde canjeaban hasta 2,000 bolívares por cada dólar. Se hacen colas para todo, no hay medicinas y los niños han dejado de asistir a la escuela por falta de alimento. Hasta la harina pan para hacer las arepas está escasa, que es básica en la alimentación diaria de casi todos los venezolanos. Los supermercados tienen dos secciones, una donde se encuentran los productos de la canasta básica que son asignados por días, con huella digital, a precios subsidiados. En la otra hay productos a precios libres, difícil de adquirir por el poder adquisitivo de los ciudadanos. No había agua pura ni azúcar. Lo que es muy barato es la gasolina. Hay mucha inseguridad en la calle, de hecho presencié un asalto a mano armada. Cientos de políticos están presos, entre ellos Leopoldo López.

Esperamos que el mundo apoye a los venezolanos y que el diálogo termine en un referendo revocatorio o elecciones generales para el año 2017. La mayoría son gente digna y valiente que merecen libertad para retomar el poder y definir el destino de su país. ¿Qué diferencia hay entre Venezuela y Guatemala? ¿Está de acuerdo con regímenes autoritarios? ¿Sabía que el principal asesor de Venezuela es el gobierno cubano?