“El hacinamiento provoca mayor violencia, escasez de recursos, poca rehabilitación, delitos en los centros y falta de control interno, entre otros. Para reducirlo habrá que diseñar una estrategia de parte del Organismo Judicial y del SP”.

Fue una semana de mucha tensión y un tanto devastadora para el país. Las amenazas de bloqueos generan demasiada incertidumbre. De nuevo el Ministerio Público y la CICIG realizaron operativos, especialmente dos relacionados con bancos. Uno de estos dejó la muerte de un exministro de Finanzas en forma sorpresiva, situación que deberá de esclarecerse lo más pronto posible.

El sector que presentó más actividades positivas fue el Sistema Penitenciario (SP). Todos sabemos los desafíos que este representa, ya que Guatemala es uno de los países con mayor tasa de homicidios del continente y a la vez tiene la tercera tasa más baja de privados de libertad. Se cuenta con una alta ocupación carcelaria (305%), 5ta a nivel mundial luego de Haití, Benín, Filipinas y El Salvador. En Guatemala, los privados de libertad han aumentado consideradamente durante los últimos diez años, no así los espacios carcelarios. En 2007 se tenían 7,932 privados de libertad y 6,420 espacios. Hoy se cuenta con 20,760 presos y el número de cupos es de 6,809.

El hacinamiento provoca mayor violencia, escasez de recursos, poca rehabilitación, delitos en los centros y falta de control interno, entre otros. Para reducirlo habrá que diseñar una estrategia del Organismo Judicial y del SP. Un estudio recién presentado por el CIEN indica que a agosto de este año 9,548 de los privados de libertad están en prisión preventiva (casi la mitad), de los cuales 5,026 no pueden contar con medidas sustitutivas, debido al tipo de delito.

El mismo estudio saca una relación de los orígenes de los privados de libertad y concluye que los departamentos de Guatemala, Escuintla y Jutiapa tienen el mayor déficit de espacios de prisión preventiva y que el departamento de Guatemala cuenta con el mayor faltante de espacios carcelarios para el cumplimiento de condena –aproximadamente de 4,000.

El CIEN concluye que definitivamente se necesitan más espacios, pero también que vaya acompañada de un nuevo régimen interno que implica guardias de carrera, mejor administración y procesos de rehabilitación. Esto coincide con la presentación del nuevo modelo del SP el pasado jueves, que busca crear un concepto distinto. Según lo señalado por Roberto Santana, un experto de la República   Dominicana, tener un régimen distinto consiste en que los guardias cuenten con un sistema de mérito, que el Estado asuma el control de los privados de libertad al igual que su corrección y además se obtenga el apoyo de la sociedad. El mismo contempla cero ocio y educación obligatoria. Este ha logrado que su país haya reducido la incidencia de delitos a 2.7%.  

El primer centro que adoptará este sistema en el país se está construyendo en Villa Nueva . Será para mujeres y se abrirá próximamente –tema que ha causado polémica entre los vecinos, especialmente por no tener suficiente información del centro y del nuevo modelo.

Adicionalmente el Ministerio de Gobernación le aumentó los ingresos a todos los guardias del SP (aproximadamente 30%). Definitivamente ganaban muy poco, pero más recursos no necesariamente mejorará su desempeño, razón por la cual poner en marcha un nuevo modelo de gestión es clave.   Esperamos con positivismo esta innovación, la cual requiere planificación, acción, monitoreo y comunicación para su éxito. ¿Qué opina de que los reos trabajen? ¿Qué debiera hacerse con el antiguo modelo? ¿Cómo lograr controles internos en los centros penitenciarios?