2015 se va y nos ha dejado lecciones invaluables. 2016 se presenta como una ventana de oportunidad para seguir avanzando.

2015 pasará a la historia como un año emblemático. Mi llegada al país hace cuatro meses coincidió con uno de los momentos más importantes en la historia democrática de Guatemala y aplaudo la forma en la que los guatemaltecos salieron adelante, pacíficamente y con la mirada puesta en un futuro promisorio.

Gran Bretaña quiere trabajar junto a Guatemala para que ese ímpetu de cambio siga vigente de cara a los numerosos retos por resolver. Mientras me preparaba para mi llegada empecé a escuchar cosas realmente positivas sobre el país: en lugar de violencia se hablaba de un cambio positivo, en lugar de apatía veía la participación ciudadana y en lugar de impunidad la justicia alcanzaba a figuras políticas acusadas de corrupción.

Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo del Ministerio Público y de la comunidad internacional con su operador CICIG, que fue invitada por el propio pueblo de Guatemala a ayudarle a fortalecer sus sistemas de seguridad y justicia. Luego la población acudió masivamente a las urnas en un proceso electoral ordenado y transparente donde los guatemaltecos votaron abrumadoramente por un cambio.

De nuevo, la comunidad internacional estuvo atenta a estos mensajes y desde ya estamos trabajando con las autoridades del gobierno de transición y el electo para que el clamor popular por transparencia, seguridad y desarrollo no queden desatendidos. El Reino Unido apoya estos temas con proyectos de transparencia, o de combate al contrabando, para mejorar las finanzas del Estado, entre otros.

En este sentido, quiero felicitar al presidente electo, Jimmy Morales, por hacer de la transparencia una de sus grandes prioridades. El presidente electo Morales tiene delante de sí una gran oportunidad –y responsabilidad– ante aquellos que le eligieron como la nueva cara de la política en Guatemala. Estoy seguro que la determinación, el compromiso y espíritu de servicio que demostró durante la campaña marcarán la pauta en un gobierno diferente y al que queremos tender la mano para alcanzar sus objetivos más apremiantes, como hacer frente a la baja recaudación fiscal.

Pero la tarea no ha terminado. El proceso de depuración de las instituciones continúa y más recientemente hemos visto cómo el propio Tribunal Supremo Electoral tomaba una decisión histórica al vetar algunos cargos electos.

Naturalmente, los inconformes con este resultado podrán apelar utilizando el debido proceso. No obstante, el mensaje está enviado y no podemos ignorar el llamado a los cambios de fondo en las instituciones del Estado, incluyendo las autónomas o las asociaciones deportivas, también salpicadas por escándalos internacionales.

En el ámbito internacional, Gran Bretaña quiere seguir trabajando junto a Guatemala en los grandes temas que a todos nos interesan, como el combate al terrorismo, el impacto del cambio climático, la expansión del libre comercio y la protección de las libertades individuales. Deseamos que el proceso de integración centroamericana continúe y se forjen relaciones aún más profundas en el Triángulo Norte y también con Belice, para que ambos países avancen hacia la resolución de su disputa territorial.

2015 se va y nos ha dejado lecciones invaluables. 2016 se presenta como una ventana de oportunidad para seguir avanzando por la senda de la transparencia, el desarrollo y combate a la impunidad. En todas estas esferas, el Reino Unido quiere ser un aliado clave de Guatemala.