Muchos consumidores en los próximos días recibirán tres salarios en menos de 30 días: los sueldos de noviembre, diciembre y el tan esperado aguinaldo. Esto aumenta nuestro poder adquisitivo y también nos pone en situación de vulnerabilidad, en cuanto a ser objetos de abuso por parte de un mal proveedor cuando adquirimos un bien o servicio. Muchas veces nos dejamos llevar por las cancioncitas de la época o por las personas que abarrotan establecimientos buscando “ofertas”, atraídos por la publicidad, mucha de ella engañosa. Por ello es importante, ahora que recibimos estos recursos extra, darle un uso correcto mediante un consumo razonado.


Para hacer esto posible debemos realizar un presupuesto en el que incluyamos los gastos que mensualmente realizamos, los compromisos que tenemos pactados y el destino que deseamos darle al aguinaldo. Para ello se sugiere dialogar en familia cuál es la mejor opción, destacando pago de deudas, compra de útiles escolares, apoyo a la canasta básica o actividades que fomenten la unidad familiar.


Una vez recibamos el dinero extra realicemos inmediatamente los pagos que tenemos pactados, teniendo el dinero en nuestras manos el menor tiempo posible, esto nos hará evitar caer en tentaciones de gastos innecesarios. Si decidimos ir de compras no llevemos grandes cantidades de efectivo; usemos la tarjeta de crédito como un medio de pago y no de financiamiento, utilicemos cajeros automáticos en áreas concurridas y no hagamos uso de estos en horas de la noche.


En caso decidamos adquirir bienes y servicios, comparemos calidad y precio antes de comprar, pensemos también cuántas veces vamos a utilizarlo, no nos dejemos llevar por la publicidad, puesto que puede ser engañosa o abusiva.


Pero ¿cómo podemos detectar la publicidad engañosa? Solo basta con ver las frases de alerta: “Aplican restricciones”, “promoción por tiempo limitado”, “aplica productos seleccionados”… Todas estas palabras o leyendas ya fueron prohibidas en las modificaciones al Reglamento de la Ley de Protección al Consumidor y Usuario, por lo que tenemos que proceder a denunciar a las autoridades encargadas o al teléfono 1555 del Procurador de los Derechos Humanos.


Recordemos que estamos a pocos días del mes de enero y con él viene su famosa “cuesta”; por ello todos los errores financieros que tengamos en este mes lo pagaremos en el próximo, cuando se nos vengan las inscripciones, colegiaturas, listas de útiles, uniformes y un sinfín de gastos propios del ciclo escolar. Por tanto es importante destinar un porcentaje de nuestro aguinaldo para cubrir estos compromisos. Y denunciar cuando nuestros derechos como consumidores sean vulnerados, de nosotros depende hacerlos valer.