"La gestión en términos generales ha sido positiva. Se han lograron avances en materia legislativa, aprobando leyes importantes, y también en gestión administrativa y financiera con las acciones para ordenar las contrataciones en el Congreso".

En el Congreso de la República se reposicionaron las fuerzas políticas. Las piezas se movieron, los acuerdos se alcanzaron y se logró la votación necesaria para elegir la nueva Junta Directiva (JD); que estará presidida por un diputado de CREO, pero en la sombra está el FCN, que fue el articulador político para tejer la alianza en el hemiciclo. Incluso se valieron de espacios de negociación en el Ejecutivo.

La balanza la inclinaron los partidos CREO, TODOS, MR y UCN, quienes integraron la JD con la UNE este año, y al retirarle el apoyo y brindárselo a FCN, reconfiguraron el poder en el legislativo.

El FCN buscó apoyo en un candidato externo para encabezar la planilla. El primero fue el Diputado Oliverio García Rodas, quien en medio de fuertes críticas y señalamientos, y con un evidente desgaste, retiró su candidatura. En ese escenario en donde aparentemente las posibilidades para los acuerdos se extinguían, apareció la planilla encabezada por el diputado Óscar Chinchilla, cuarto secretario de la actual JD.

El FCN buscó un candidato externo debido a que en sus filas no contaba con un diputado con aceptación en la opinión pública y experiencia política y legislativa para tomar la presidencia del Congreso. Incluso el FCN optó por no posicionar a sus diputados más representativos en la JD. Utilizó la estrategia de colocar a diputados de bajo perfil.

La nueva JD entra en un contexto político complejo. En principio tiene que superar las fuertes críticas y los señalamientos que acompañaron la elección. Y también tiene que mejorar la gestión de la UNE y el diputado Mario Taracena. Y no es una tarea fácil. La gestión en términos generales ha sido positiva. Se han lograron avances en materia legislativa, aprobando leyes importantes, y también en gestión administrativa y financiera con las acciones para ordenar las contrataciones en el Congreso.

Otro de los desafíos de la JD será conducir la dinámica legislativa. Para ello se necesitan varios elementos. Por un lado, la JD tendrá que mantener en el tiempo la alianza que logró tejer los votos para la elección. Este desafío se complica por la indisciplina y débil cohesión partidaria de muchos bloques legislativos que forman parte de esa alianza. Esto preocupa porque se puede configurar el escenario de parálisis legislativa, como ha sucedido con otras JD, si hay disputas o desavenencias entre los partidos de la alianza.    

Por otro lado, se necesita claridad y consistencia en una agenda legislativa. La planilla ganadora no presentó la propuesta de agenda que promoverá el próximo año. Indicó que darán continuidad a la agenda impulsada por la actual JD. ¿Entonces qué sentido tenía cambiar la JD? ¿En que se diferenciarán? Estas acciones solo demuestran la búsqueda del poder sin claridad y objetivos políticos. Y esa falta de norte y rumbo puede ser contraproducente para el Congreso, como institución.

De igual manera, necesitan que la JD además de la articulación política con los actores internos en el Congreso, busque la relación y la coordinación con actores externos al Legislativo. Y para ello se necesitan de articuladores políticos y de claridad en los temas a impulsar en el hemiciclo.

La reconfiguración del poder en el Congreso presenta desafíos para la gobernabilidad del país, dado el papel que este año ha jugado este organismo del Estado, quien en alguna medida ha conducido la agenda política del país, frente a la debilidad de conducción en el organismo Ejecutivo. ¿Qué opina usted?