En política la forma y el fondo importan. Y mucho. Más de lo que en ocasiones podemos llegar a pensar. Por eso los gobiernos necesitan de estrategias de comunicación política para comunicar las acciones que está realizando, el objetivo y el sentido que estas tiene. La relación entre el Gobierno y la sociedad, no de manera exclusiva, se establece a través de lo que este comunica y cómo la sociedad lo interpreta.

El contexto político marca una pauta muy clara para que el gobierno le ponga una muy especializada y dedicada atención a la comunicación política, que en lo más básico está relacionada con las declaraciones que brinda el presidente Jimmy Morales, el vicepresidente, los ministros y el resto de integrantes del Gobierno.

Esta pauta está dada por un simple hecho. Ahora todas las acciones del gobierno estarán fiscalizadas y cada uno de los pasos serán objeto de una aguda revisión de parte de la ciudadanía. En los medios de comunicación tradicionales y en las redes sociales. Una prueba de ello es la creatividad explosiva de los “memes”, que se ha convertido en un recurso gráfico para hacer “mofa” de los deslices comunicacionales en los que el gobierno ha caído.

El gobierno desde el inicio ha entrado en una dinámica muy desafortunada en la opinión pública. Muchas de las declaraciones que han brindado, incluso el presidente, no son consistentes, generan más preguntas y provocan críticas que solo alimentan los señalamientos al gobierno. Los niveles de tolerancia para los “errores” de comunicación están casi a cero.

Los “errores comunicacionales” reflejan en alguna medida desacuerdos internos, desconocimiento, poca claridad, improvisación, falta de prioridades y desorden. Esto debe manejarlo con mucho cuidado porque progresivamente este tipo de situaciones irá erosionando la confianza y credibilidad del gobierno. Si bien en estos momentos aún goza de simpatía y aceptación, esto puede cambiar aceleradamente si no logran establecer una estrategia de comunicación política y continúan con esta interminable serie de errores comunicacionales.

Las autoridades deben tener una lectura bastante clara de la dinámica política para evitar una mala comunicación política. Requiere equipo, tiempo, recursos e interés. Importa el contenido del mensaje, la forma en que se traslada, el canal por el cual se comunica, el contexto, las palabras, las entonaciones, los énfasis, los símbolos, los mensajes; es decir, importa todo y cada uno de los elementos que integran el complejo mundo de la comunicación.

Los errores comunicacionales alimentan las discusiones de la creciente ciudadanía que está fiscalizando cada decisión del gobierno. No importa cuál. Esta puede ser “insignificante” o “importante”. Los ciudadanos están observando permanentemente al gobierno. Las 24 horas del día. ¿Qué opina usted?