“Necesitamos cambios de fondo y forma. No podemos seguir con juicios mediáticos, ni con un equipo de futbol mediocre y mucho menos con diputados irresponsables”.

Muchos dicen que en la política la forma es el fondo. Sin embargo, difícilmente se le puede dar forma a algo que no tiene fondo, y a veces pasa que se cuenta con fondo pero se falla en la forma.

Estamos pasando por un momento político muy interesante. Todos esperábamos el inicio de la fase intermedia de la audiencia del #CasoLaLinea hace una semana. Se tenía la expectativa de que el Ministerio Público presentara su acusación a los 29 involucrados. Sin embargo, el juez Miguel Ángel Gálvez suspendió la audiencia por una apelación presentada por la Procuraduría General de la Nación (PGN) el 11 de marzo, luego de que el 8 de marzo el juez había determinado que no había la necesidad de su participación porque no estaba claro el perjuicio del Estado. Insólito que la ex vicepresidenta inicialmente se haya rehusado a asistir al tribunal por problemas de salud. Estuvo correcto que se le haya obligado a asistir, y luego de que el Inacif confirmara que no tenía impedimentos de salud ni requería ir al hospital, queda la duda de si fue capricho o estrategia. Habrá que esperar qué sucede con este caso, a casi un año que se destapó la corrupción.

El futbol nos encendió. Había mucho entusiasmo luego del partido del Viernes Santo, cuando Guatemala venció a Estados Unidos 2-0. Todos esperaban el siguiente partido en Ohio, el martes pasado. Se dijo que dos jugadores no podrían participar, uno por visa y el otro por arraigo. A pesar de todos los esfuerzos que algunos hicieron para que jugaran, fue un frustrante 4-0. Luego iniciaron las dudas de la forma en que se trató de resolver la intervención de los jugadores –especialmente el arraigo de uno de ellos– y además la participación de parientes del presidente. Se confirma la falta de planificación. Necesitamos contar con   una selección profesional, con jugadores preparados para enfrentar un campeonato y no estar improvisando a última hora. Debe fortalecerse el equipo y no depender necesariamente de alguna estrella. En estas circunstancias está difícil la clasificación para el mundial. Además, no está la selección debidamente preparada y en esas condiciones podrían ser mejor no participar. Esperamos que algún día haya algo mejor para el país.

Por último es de comentar la decisión de la Corte de Constitucionalidad de suspender provisionalmente la Ley de Tarjetas de Crédito (Decreto No. 7-2015) el jueves 31 de marzo. Esta fue aprobada el 4 noviembre en forma exprés por el Congreso, sin sostener discusiones, ni contar con estudios técnicos y legales, ni atender lo señalado por entidades públicas relacionadas con el tema. Tenía 14 impugnaciones, muchas atacaban el fondo de la ley; sin embargo, fue suspendida unánimemente por no haber sido aprobada con mayoría calificada (105 votos) –forma–similar a la ley relacionada a las telecomunicaciones Decreto 12-2014. Definitivamente no debiera tolerarse que el Congreso de la República esté emitiendo leyes sin control. Ni siquiera vigilan los procedimientos mínimos, mucho menos esperemos calidad de su contenido. Esta ley generó cambios en el mercado de tarjetas de crédito y en el sector financiero, que involucra despido de personal, baja de clientes y cobros a usuarios. ¿Quiénes responderán por los daños y perjuicios?

Necesitamos cambios de fondo y forma. No podemos seguir con juicios mediáticos, ni con un equipo de futbol mediocre y mucho menos con diputados irresponsables. Debemos estar vigilantes e insistir en transformaciones profundas y no cosméticas. ¿Qué opina de la apelación de la PGN? ¿Qué haría para mejorar la selección de futbol del país? ¿Qué hacemos con el Congreso?