“Olvídese por un momento del trabajo, la política y de los problemas del país.   ¡A gozar su feriado! Que disfrute y la pase muy bien”.

Iniciamos la Semana Mayor, época especial para los guatemaltecos. Es el primer feriado del año y además el más largo. Es tiempo para estar con la familia y amigos, y para los cristianos, vivir la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo –clave para el concepto de vida eterna.

Es una época donde podemos sentir el fervor de muchos ciudadanos, pero también su creatividad. Es impresionante cómo las hermandades de las distintas iglesias desde tiempo atrás se organizan, diseñan las procesiones y participan con mucho entusiasmo y dedicación.

Me encantan las alfombras de la época. Muchas se hacen con flores y frutas frescas, otras son elaboradas de aserrín -- partículas que se desprenden de la madera al serrarla--. Es un trabajo de muchos días dedicados con amor a Dios y a la Santísima Virgen.

Hace unos años decidimos con unos compañeros de la universidad hacer una alfombra el Viernes Santo para el Nazareno de La Merced. Toda una maestría e ilustración para trabajar en equipo. Aprendimos que es indispensable planificar cada una de las etapas para que el proceso de hacer la alfombra sea de suma satisfacción y gozo. Inicialmente definimos una visión en conjunto. Acordamos el tamaño, la visualizamos e hicimos el bosquejo para la compra de los materiales. Al iniciar la cuaresma encargamos el aserrín y estuvimos varias horas discutiendo cómo nos íbamos a organizar para el día del evento. Fue importante tomar decisiones del contenido para preparar los moldes. Estos se hacen de cartón y se troquelan con los distintos esquemas para echar el aserrín de color. Nosotros los mandamos hacer.

Tres semanas previas al día de la elaboración compramos la anilina (ya con los colores en mente). Dos días antes, luego de cernir una cantidad importante de aserrín, lo pusimos en grupos y lo teñimos de distintos coloraciones. Preparamos andamios, madera para enmarcarla y compramos una manguera larga -ya que si el aserrín no se mantiene húmedo, se vuela. También se usa rodear las alfombras de pino, por lo que si así se desea, debe tomarse en cuenta y encomendarse, ya que para esa época se escasea. Adicionalmente hay que determinar la hora de arranque.

Esto depende del número de personas que participen y del grado de sofisticación que tenga el diseño. Se pueden necesitar muchas horas y el reto es que debe estar a tiempo -al menos una hora antes de que pase la procesión. Si es por la noche, se requerirá de iluminación extra. Hay técnicas para hacerlas, por ejemplo trabajar del centro hacia afuera. Nos funcionó escoger a un coordinador, dividirnos el trabajo y además que un miembro del equipo estuviera marcando el tiempo.

Todavía recordamos con mucha alegría esta actividad y año con año con mucho entusiasmo voy a Antigua Guatemala a observar el proceso de hacer alfombras. Me llena de gusto verlas, contemplar a las personas haciéndolas, disfrutar esa mezcla hermosa de colores y maravillarme de los lindos diseños. También me impacta la devoción de la gente, su entrega para realizar estas lindas obras de arte y ver los rostros de orgullo de sus autores.

Esta semana descanse de lo cotidiano, tómese su tiempo para recrearse en grupo y si empata con sus creencias religiosas acompañe las actividades que le permitirán vivir una ambiente de hermandad, espiritualidad y fe. Olvídese por un momento del trabajo, la política y de los problemas del país. ¡A gozar su feriado! Que disfrute y la pase muy bien.