“Exhortamos al gobierno para que apoye sustancialmente a la fiscalía contra la corrupción del MP hasta convertirla en la fiscalía más importante del país, y que reduzca el número de secretarias y docenas de dependencias que no sirven para nada, como el Mindes o el Fodigua, o las 14 secretarias de la presidencia y que le entregue ese presupuesto al MP y al OJ”.

Se trata muy pobremente, en días recientes, de aumentarles los impuestos a todos los guatemaltecos. No se enteran la burocracia y las embajadas que nos intentan sojuzgar que los guatemaltecos no estamos pintados y que incluso con los detalles milimétricos que nos han proporcionado de la inmensa maquinaria de corrupción estatal, que compone a financistas de campaña corruptos, a políticos, a lavadores de dinero y demás cafres, vamos ahora los guatemaltecos a rodar como troncos en desfiladero y correr al altar de los socialistas dinosaurios de idea única y a entregarle sin más el fruto de nuestro trabajo al gobierno, por medio de un aumento insensato y un ataque artero a la economía del ciudadano.

El problema del gobierno es el desorden, el despilfarro y la corrupción transversal. ¿Cómo es posible que el gobierno empezara muy bien haciendo una política de contención del gasto y, dos segundos después, cuando unas veces por coerción y terrorismo fiscal y otras veces cobrando con la ley en la mano, en cuanto les entran algunos nuevos recursos extra, levantan inmediatamente la contención del gasto y a gastar otra vez con las dos manos?

El gobierno y especialmente la SAT tienen un gravísimo problema de corrupción en fronteras, puertos y aeropuertos. Es notorio, por ejemplo, que de los tres millones de “containers” que entran solo por Puerto Quetzal y Santo Tomás de Castilla (si el valor promedio de mercadería por contenedor es de US$40 mil a US$50 mil por container) deberían estar recaudando entre 12 y hasta 14 millardos de quetzales por IVA gracias a importaciones. ¿Sabe cuánto recaudan? ¡No llegan ni a Q2 millardos! Con ese monto extraordinario de evasión fiscal en las aduanas de los puertos, por pura corrupción e incapacidad gubernamental, ¿cómo es posible que propongan subirle el IVA o el ISR a los ciudadanos o a las empresas? ¿Cómo es posible que sigan los socialistas y los estatistas de siempre con la misma cantaleta estéril de cobrar más impuestos para alimentar una maquinaria estatal que sigue igual de corrupta, de burocrática y sin rendir cuentas? ¿Cómo creen que gastarán el dinero del contribuyente en forma correcta si siguen vigentes los pactos colectivos leoninos y con cláusulas mediavales de los sindicatos corruptos del Congreso, de Salud y de Educación?

No es posible que nos crean a los guatemaltecos tan miopes, tan borregos y tan sumisos que, incluso cuando los mismos fiscales del MP nos han explicado con detalles los esquemas de corrupción en aduanas, en puertos, en alcaldías, en el IGSS, en el Banguat, en el MICIVI, en el Ministerio de Salud, en el de Educación, en el Consejo Superior Univesitario, en el Congreso, etcétera, etcétera, etcétera, crean incluso así que nos vamos a colocar de tapete de centro de mesa y que nos sigan expoliando con el aumento de impuestos.

Es inaudito, de verdad: Una señora empresaria me escribe a mi fanpage de Facebook el calvario que sigue siendo sacar un contenedor de Puerto Quetzal de manera legal, los retrasos, los semáforos, los papeleos, la carga y la descarga de la mercadería para revisarla, la mafia de los antinarcóticos cobrando mordidas para no volver a abrir el contenedor ya revisado, el papeleo y si antes de la línea se tardaba de 14 a 21 días el trámite por contenedor, ¡ahora puede llevar hasta cien días sacar un contenedor de importación si quieres cumplir con la ley y pagar los impuestos como lo obliga la ley! No, señores, los guatemaltecos no somos tontos, ni nos vamos a dejar, ni pagamos impuestos en Estados Unidos, Noruega, España, Suecia o en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, nosotros somos guatemaltecos, somos ciudadanos de un país soberano e independiente, nosotros elegimos a nuestras autoridades y nosotros decidimos cuántos impuestos debemos pagar, el Estado nos tiene que respetar y el gobierno tiene que respetar y cuidar a los ciudadanos y no en otra forma.

Guatemala ya cambió, y los ciudadanos nunca le vamos a entregar un centavo más al Estado si no hay transparencia, rendición de cuentas y austeridad, muchísimo nos cuesta a los guatemaltecos ganarnos el pan con el sudor de la frente como para entregárselo a un gobierno que mantiene intacta la maquinaria de la corrupción y, sin ningún efecto, la rendición de cuentas y el castigo a los corruptos. Hacemos votos y exhortamos al gobierno para que apoye sustancialmente a la fiscalía contra la corrupción del Ministerio Público (MP), hasta convertirla en la fiscalía más importante del país, y que reduzca el número de secretarias y docenas de dependencias que no sirven para nada, como el Mindes o el Fodigua, además de las 14 secretarias de la presidencia y que le entregue ese presupuesto al MP y al OJ para desarrollar fiscalías y juzgados especializados en perseguir a burócratas y a proveedores del Estado corruptos y corruptores.