Guatemala cuenta con aproximadamente 18 millones de habitantes. Según las encuestas de opinión pública realizadas por los medios de comunicación social, Alfonso Portillo cuenta con la opinión favorable del 65% de la población. Esto implica que solo 35% no se manifestó, de ese porcentaje habrá por lo menos 20% de personas que no desee manifestarse a favor o en contra; por consiguiente, un máximo de 15% de los habitantes tendría una opinión desfavorable hacia el que fuera el presidente de la República durante el periodo 2000-2004.

¿Cómo explicar esta situación?

Evidentemente la respuesta es que el gobierno que presidió Alfonso Portillo fue un gobierno que, a diferencia de la mayoría de los últimos gobiernos, se dedicó a servir al pueblo, no a servir o estar subordinado a una pequeña élite y la forma de servir evidentemente fue estimulando la libre competencia para que todos los productos que integran la canasta básica alimenticia no tuvieran precios fuera del mercado de Centroamérica y México; es decir, que los huevos, la carne de pollo, el azúcar, la carne de res y demás productos en los mercados nacionales y en los supermercados se adquirían a precios razonables; ningún productor quebró, aunque no ganó tanto como actualmente ganan.

Otra medida que todo el mundo reconoce es que, durante los cuatro años de gobierno, los salarios mínimos año con año fueron actualizados, unificados para reducir los mismos a solo dos salarios mínimos y el incremento fue suficiente para compensar la inflación del año transcurrido y prever la inflación del año que transcurría, adicionándose de 6% a 7% de mejora de capacidad de compra a los guatemaltecos.

También se mejoró la denominada bonificación salarial, que tenía más de diez años de no actualizarse, como lo tiene en este momento; elevándose de Q50.00 a Q250.00. Todos estos aspectos de mejora económica social aumentaron el consumo y, por consiguiente, también estimularon la economía interna en beneficio del pequeño y mediano empresario.

Un tercer aspecto que se realizó y se le reconoce al gobierno que presidió Alfonso Portillo es la creación en forma temporal, directa y calificada de programas de ayuda alimenticia, de distribución de fertilizantes, así como de la creación de la tarifa social eléctrica que se destinó al 90% del consumidor domiciliario, que recibió la energía más barata producida en la hidroeléctrica Chixoy, creada con los impuestos de todos los guatemaltecos.

“Haz bien y no acates a quién”.

Esa es la forma en que se sirvió al pueblo, hechos que toda la población consciente en el país no olvida y reconoce al gobierno que Alfonso presidió.

Pretender decir que en un gobierno, incluyendo el gobierno que presidió Alfonso, no se cometen errores por omisión o por acción sería desconocer la naturaleza humana, lo importante es aprender de los errores y también reconocer los mismos.

En esos cuatro años de gobierno se sindicaron y se consignaron a tribunales, por ejemplo, a los miembros de la junta directiva del IGSSquienes habían violado su ley y pretendido utilizar recursos en forma ilegal e improcedente. En todo caso, Alfonso vuelve al seno de su familia, a sus lares, a sus amigos y a sus viejos amores.