"Como decía Facundo Cabral: 'No estás deprimido, estás distraído'. ¡Comienza tu jueves con todas tus ganas!"

Hoy me levanté con ganas de hacer nada. Absolutamente nada. Cómo quisiera quedarme todo el día en mi cama, tapada hasta el cuello y ver una serie en la tele con mi gato durmiendo a mi lado. No quiero ni pensar en levantarme, ni pensar en qué me voy a poner y menos aún, pensar en meterme en el tráfico.

A todos nos ha pasado, y más de alguna vez, que amanecemos desganados, sin ánimo de levantarnos, ni de salir a luchar por la vida, y por nuestro futuro. Esos días en que las energías se quedan en el pijama, y ni un buen café nos levanta. Y claro, cuando el desgano nos agarra un día domingo, ¡qué rico! Literalmente “ni me baño los domingos”, tal como dice Shakira.

Sin embargo, cuando ese desgano nos agarra entre semana, y con una lista interminable de cosas que hacer, no es muy simpático que digamos. El desgano o “abulia” es la falta de voluntad o motivación necesaria para realizar actividades, por cotidianas que estas sean.

Las causas son diversas, y van desde la anemia hasta la depresión, pero como no estamos para diagnosticar a nadie, vamos a ver de qué manera le podemos ganar al desgano, y de paso, aprendemos a cambiar el giro del día a nuestro beneficio.

Pensamientos enfocados

Esto lo hemos hablado mucho, y es porque inevitablemente la fuente de la calidad de nuestras emociones, son nuestros pensamientos. Si me enfoco en pensar en todo lo que NO quiero hacer, menos voy a poner de mi parte para llevarlas a cabo.

Piensa en algún evento próximo que te emocione. Por ejemplo, si el fin de semana te vas a la playa o tienes un evento importante, comienza a pensar en él y en lo feliz que serás cuando ese momento llegue. Eso te dará energía para comenzar el día, y a que ese evento esperado llegue más rápido.
Amig@ positi@

Todos tenemos una amiga o un amigo detestablemente positivo. De esos amigos que hasta cuando chocan su auto le ven el lado positivo al asunto. Bueno, ¡llámalo!, cuéntale cómo te sientes o simplemente déjate llevar por su contagiosa energía positiva.

Exceso de pendientes

Una de las causas del desgano es el exceso de cosas que hacer. Todos nos estresamos de distinta manera, hay quienes que cuando tienen demasiadas cosas que hacer, mejor no hacen nada. Como que se quedaran inmóviles sin saber por dónde comenzar. Lo mejor es comenzar por lo que se te hace fácil o lo que no requiere mucho tu esfuerzo, eso te recordará lo capaz que eres, y te empoderará a seguir con las demás.

Propósito

Una técnica que en lo personal me funciona, es pensar en el beneficio que realizar eso me traerá, y no tanto en el esfuerzo que me implicará realizarlo.

¿Para qué es importante? ¿Con qué objetivo? Tener claro para qué y para quienes haces las cosas es vital. Una de las formas más rápidas de automotivarnos es pensar en la meta que quieres lograr. Cuando comprendo que todo esto (que no quiero hacer) es para lograr lo que sueño, entiendo, acepto y valoro su función en mi vida. Dejo de pelear con ello y me enfoco en el beneficio, no en el esfuerzo.

Hoy amanecí con ganas de no hacer nada. Lo único que quería era sentarme a escribir sobre lo desganada que estaba. El escribirlo, me ayudó a darme cuenta que cuando hago lo que me gusta, las ganas vuelven a mí y me motivan a dar lo mejor de mí. Como decía Facundo Cabral: “No estás deprimido, estás distraído”. ¡Comienza tu jueves con todas tus ganas!