“La verdad es que, si el Gobierno quiere recaudar más, debe bajar los impuestos, contraer el gasto público innecesario e invertir fundamentalmente en seguridad y justicia. Aún es tiempo de enmendar la plana y corregir el rumbo”.

La población ha logrado muchísimo al detener el aumento de impuestos antitécnico y sin indicadores de éxito ni compromisos de austeridad y comprobación de calidad del gasto del Gobierno.

No es posible que el Gobierno insistiera en ello. Hay que reconocerle al presidente haber dado marcha atrás.

Pero debe ahora el Minfin darse cuenta de dónde está el enorme hoyo fiscal por falta de recaudación y falta de agilidad en aduanas, puertos y aeropuertos que no ha solucionado.

El Gobierno puede mañana, si quiere realmente, recaudar miles de millones de quetzales más, reducir los aranceles de importación a cero y cobrar únicamente el IVA por importaciones.

Con ello se elimina la discrecionalidad de los vistas y la corrupción que genera la línea y con ello se agiliza el trámite de ingreso de mercaderías en el país.

Debe el Gobierno, asimismo, reducir los millones de gastos superfluos, al menos reducir a la mitad las secretarías de la Presidencia, cerrar los fideicomisos de gasto público opaco y cerrar el Mides, un ministerio de gasto público clientelar y político que no reduce la pobreza, sino que crea más pobreza por dependencia estatal y clientelismo político.

El Gobierno puede, aún fácilmente, rectificar el rumbo, debe enfrentarse y derrotar legalmente a los sindicatos violentos y corruptos en salud y educación, y declarar lesivos y nulos los pactos colectivos leoninos.

Con estas acciones el Gobierno demostraría que va a tener prudencia en los gastos y que realmente quiere mejorar la calidad del gasto.

El actual ambiente ya demostró que el empresario bajo acoso no invierte más , la economía se contrae y las inversiones nuevas se van a otro país.

La economía se está contrayendo precisamente por la inestabilidad tanto fiscal como tributaria, y eso debe parar para entrar en un periodo de estabilidad fiscal y crecimiento.

La verdad es que si el Gobierno quiere recaudar más debe bajar los impuestos, contraer el gasto público innecesario e invertir fundamentalmente en seguridad y justicia.

Aún es tiempo de enmendar la plana y corregir el rumbo.