"Otro de los puntos débiles mostrados por el gobierno en sus primeros cien días es la relación con el Congreso de la República, especialmente con el bloque oficialista FCN-Nación. Bloque que debe cooperar y colaborar para impulsar una agenda legislativa que apoye el actuar del Ejecutivo".

La semana pasada se cumplieron cien días del gobierno del presidente Jimmy Morales. Un gobierno que inició su gestión en medio de dos importantes crisis. Una crisis política relacionada con los problemas de legitimidad y representatividad que tiene el sistema político. Y una crisis en las finanzas públicas que limita la capacidad de acción del gobierno.

Han sido cien días bastante complejos. El gobierno de Morales entra en un escenario marcado, no solo por las circunstancias y condiciones que generan la crisis política y financiera, sino también por las debilidades partidarias para su composición. Debilidades que se expresan en un gabinete integrado con cuadros provenientes de varios sectores, sin objetivos y rumbo definido. El gobierno no ha presentado sus prioridades estratégicas.

Al contrario, el gobierno en lugar de ser un actor proactivo, ha sido bastante reactivo y muy temeroso. Esto puede adolecer en principio a las dificultades en su conformación, a la ausencia de cuadros políticos partidarios con experiencia, y a la débil articulación y coordinación internas. Esto demanda en principio que el presidente Morales logre cohesionar al equipo y brindar orientación a las carteras ministeriales.

El gobierno no ha podido dar respuesta a los problemas que enfrentan varios ministerios. Para muestra un botón. El sistema de salud enfrenta una crisis sin precedentes y el gobierno no la ha solucionado. Las donaciones fueron medidas insuficientes y con efectos adversos en la opinión pública. Y hasta el momento, el sistema sigue enfrentando limitaciones y carencias para poder brindar el servicio y atender a la población. Es injustificable que en los servicios públicos de salud los pacientes tengan que comprar los insumos médicos para poder ser atendidos.

Otro de los puntos débiles mostrados por el gobierno en sus primeros cien días es la relación con el Congreso de la República, especialmente con el bloque oficialista FCN-Nación. Bloque que debe cooperar y colaborar para impulsar una agenda legislativa que apoye el actuar del Ejecutivo. Hasta el momento, a pesar de ser la bancada más grande en el Congreso, no se percibe como un bloque sólido y unificado. Al contrario, muestra un significativo distanciamiento con los intereses del Ejecutivo y sin disciplina partidaria. Esto dificulta los acuerdos y el apoyo político que el gobierno necesita para la aprobación de medidas legislativas que respalden su actuar.  

El tercer elemento a resaltar de los primeros cien días del gobierno es la mala estrategia de comunicación política. En varias ocasiones el gobierno se ha visto envuelto en situaciones incómodas producto de declaraciones confusas, contradicciones en las declaraciones de los funcionarios y mal manejo de la información de las acciones públicas. Esta dimensión es cada día más importante.

El principal problema con la comunicación política es saber comunicar lo que está haciendo el gobierno para que la ciudadanía pueda no solo conocer, sino también evaluar las medidas tomadas. Y no solo estoy hablando de poder establecer una estrategia que sea efectiva con los medios de comunicación tradicionales, sino también los espacios de redes sociales como Twitter y Facebook.

Ante estas dificultades el gobierno debe al menos establecer las prioridades y definir una ruta que permita atender de manera inmediata los problemas que están enfrentando en varios ministerios. Con el Congreso es necesario que el gobierno busque articuladores políticos con experiencia que le permitan construir relaciones armoniosas no solo con el bloque oficialista, sino además con otros bloques que puedan eventualmente apoyarlo. Por otro lado, el gobierno necesita definir una estrategia de comunicación política que le permita comunicarse de manera efectiva y eficaz con la sociedad.

Los primeros cien días de este gobierno han pasado en medio de muchas dificultades, que deben ser atendidas para reencauzar el rumbo del Ejecutivo. No será fácil. Las demandas cada día van creciendo y el gobierno tendrá más problemas que atender. ¿Cómo evalúa usted los primeros cien días del gobierno?