“Si  queremos llevar  desarrollo  a  todo  el  país,  tenemos que pensar  en términos prácticos y actuar en forma diferente.  Esta propuesta rompió el  paradigma  del  salario  mínimo  teórico  y  se  pensó  en  términos prácticos”.

En los últimos días se discutió ampliamente la necesidad de reformar la Ley Orgánica del Organismo Legislativo (LOOL), que es la ley que norma las funciones, los órganos, las atribuciones y el proceso parlamentario en el Congreso.

Ayer finalmente se aprobó la reforma a la LOOL. Luego de un intenso trabajo legislativo que implicó la búsqueda de acuerdos políticos entre los diferentes bloques partidarios y la construcción de propuestas para solucionar los principales problemas del Congreso. Voluntad política que los diputados materializaron en jornadas intensas de discusión y análisis.

Ahora hay que analizar lo aprobado ayer en el Congreso. La reforma debe solucionar aspectos relacionados con el funcionamiento de la comisiones de trabajo, detener la excesiva contratación de personal de apoyo, regular la interpelación para que no se abuse de ella y termine siendo instrumentalizada políticamente para bloquear la agenda.

Las reformas deben mejorar el funcionamiento de las comisiones de trabajo a través de mecanismos que permitan fiscalizar el trabajo de los diputados en estos espacios. El objetivo debería ser hacer más eficiente y transparente el trabajo de las comisiones. Es positivo que se reduzca el número de las comisiones ordinarias y se limite la existencia de las comisiones extraordinarias. También es necesario establecer criterios que impidan la cooptación de las comisiones por diputados de los bloques mayoritarios, generando condiciones para la participación plural en las comisiones.

De igual manera, la reforma debe avanzar a mecanismos que impidan la contratación excesiva de personal en el Congreso. A través de procesos de contratación en donde primen criterios de capacidad e idoneidad, y no los criterios políticos y de compadrazgo al contratar a amigos, familiares y personas cercanas al partido. Estas prácticas son las que más daño le han hecho al Congreso. Además estas acciones tienen que acompañarse de medidas como la renegociación del pacto colectivo del Congreso, y medidas administrativas y financieras para solucionar de fondo este problema.

Por otro lado, resguardando la naturaleza y el sentido que tiene la interpelación, ya que es un instrumento legítimo y válido que tiene el Congreso para controlar y fiscalizar la labor del Ejecutivo, las reformas deben estar orientadas evitar interpelaciones sin objetivos claros, que buscan solamente entrampar la discusión legislativa. Esto puede lograrse a través de sesiones especiales y estableciendo procedimientos y reglas para mejorar su aplicación. No limitar un derecho constitucional que tiene los diputados y un instrumento de balance entre los organismos del Estado.

El Congreso da un paso importante que debe ir acompañado de un actuar ético y honesto de los diputados. Además de una fiscalización permanente de la sociedad a todo nivel. Evaluemos las reformas que aprobó el Congreso ¿Qué opina usted? ¿Cómo evalúa la reforma aprobada? ¿Tendremos un Congreso diferente?