Perú emitió una alerta epidemiológica ante la propagación del virus del Ébola en África y el probable riesgo de ingreso de casos importados al territorio peruano, informó el Ministerio de Salud (Minsa).

 

“Todos los establecimientos de salud deben desarrollar actividades de vigilancia y estar atentos ante el ingreso de casos importados de ébola”, indica el comunicado de la dirección general de Epidemiología del Minsa.

 

El Minsa recomendó a todas las direcciones de salud desarrollar actividades de vigilancia y alertas ante el ingreso de casos importados por sus zonas fronterizas, aeropuertos y puertos.

 

La alerta epidemiológica se enmarca en la declaratoria de emergencia emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en su más reciente balance eleva a cerca de 1.000 muertos en África occidental.

“La alerta dada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) busca prevenir y preparar a los países ante un eventual expansión de la enfermedad”, dijo a la prensa el viceministro de Salud, José Del Carmen, tras señalar que el riesgo de que se presente el ébola en Perú es bajo.

En Perú “no existe el reservorio para esta enfermedad, no hay vuelos directos desde África y el flujo turístico con ese país es casi inexistente”, indicó.

Por su parte, el jefe del Instituto Nacional de Salud (INS), Ernesto Bustamante, señaló que Perú cuenta con un laboratorio de bioseguridad que permitirá realizar las pruebas de diagnóstico molecular que recomienda la OMS y detectar la enfermedad en 24 horas.

El brote actual del virus del Ébola comenzó en Guinea en diciembre de 2013. Este brote implica ahora transmisión en los países africanos de Guinea, Liberia, Nigeria y Sierra Leona.

Hasta ahora, la epidemia, que se transmite por contacto directo con la sangre y los líquidos biológicos de las personas o animales infectados, ha dejado 960 muertos de los 1.800 casos confirmados, probables o sospechosos en los cuatro países afectados, según la OMS.

Otros países de América Latina -donde no se han notificado casos de ébola- como Panamá, Venezuela y Brasil han tomado medidas para detectar y enfrentar esta enfermedad, cuya tasa de mortalidad varía entre 25 y 90%.