Cuando la gente se refiere a don Eddy como “el Zorro Mayor” la mente trae la imagen de un motociclista rudo, con lentes oscuros, tatuajes y chaleco de cuero; sin embargo, para él manejar sobre dos ruedas no es cuestión de imagen sino de pasión y tradición.

¿Cómo te sientes de organizar una vez más este evento?

Te confieso, me siento bastante nervioso. También estoy emocionado. La responsabilidad de organizar y llevar a tantas personas en grupo y en caravana es bastante grande. Queremos que este evento sea libre de accidentes, ese es nuestro gran reto. Creo que la concienciación que se ha creado con los planes de  prevención ha sido exitosa. Nos preocupamos por la seguridad de todos. Los medios de comunicación nos han apoyado a que las personas sepan que esto no es una competencia, o sea, que no gana quien llega primero, sino que esto es un viaje para disfrutar. La importancia de usar el casco en caso de caída es algo que ya está entendido por todos los pilotos.

Este evento está arraigado en la cultura guate malteca. ¿Qué piensa de eso?

Eso es verdad y me hace muy feliz. Aparte de estar cumpliendo con la promesa que le hice a mi padre, la caravana ha crecido enormemente. Esto ha dado la connotación que es  una caravana multicolor, pluricultural y multilingüe. No tenemos diferencias en cuanto a los objetivos de la caravana. No hay prejuicios en el grupo, y eso que es bastante grande. Incluso, no tenemos problemas con las marcas de las motocicletas, no hay restricciones. Entran las de 200 hasta las de 2,200 centímetros cúbicos. Esto  da el ejemplo para muchas actividades en el país. Todas las marcas que están patrocinando son competidoras en cuanto a lo que es su mercadeo, y en la caravana no hay problema. No importa la marca de motocicleta que encuentren averiada en el camino, ellos pueden apoyar y asistir con sus mecánicos y los repuestos. Hemos roto ese  punto que marca lo comercial. Aquí, todos estamos bajo la misma bandera, la de la caravana.

¿A qué instituciones ayudarán este año?

Con los fondos recaudados este año estaremos trabajando para la escuela Los Horcones, en la aldea Los Horcones, en Esquipulas. Se les dará pupitres, sanitarios, material para proteger los límites del terreno con malla. Después vamos a llevar materiales para equipar la escuela de párvulos de la colonia El Incienso, zona 3 de la capital, en donde ayudaremos durante todo el año. Tenemos toda la buena intención, el deseo y el espíritu de ayudar en la educación en Guatemala. 

¿Qué es lo primero que hará al llegar a la Basílica de Esquipulas?

Lo que todos los años hago: hincarme y darle gracias al Señor porque me permitió llevarle a tantos peregrinos que son sus devotos. Sobre todo, la oportunidad que me ha dado de seguir confiando y cumplirle un año más la promesa que hice. Es una bendición y me siento agradecido.

¿Hasta cuándo seguirá participando en este evento anual?

Estaré en la Caravana del Zorro hasta el día que el Señor quiera. Espero que eso sea dentro de mucho tiempo.