Mario Francisco Arévalo es un estudiante que, como muchos otros guatemaltecos, salió temprano de su casa el 6 de septiembre para emitir su voto en las elecciones generales 2015.

Arévalo se dirigía a su centro de votación en su vehículo cuando fue interceptado por cuatro hombres armados que le ordenaron que detuviera su marcha.

El miedo invadió al joven que continuó su camino, ese hecho molestó a los asaltantes que sin pensarlo le dispararon. Seis balas acertaron en el cuerpo de Francisco lo que provocó que finalmente detuviera el automóvil. Los delincuentes le robaron el dinero que tenía pero el celular lo rechazaron.

Malherido, Arévalo condujo hasta un centro asistencial en el departamento de Jutiapa para recibir atención médica de emergencia.

Luego de que lograron estabilizarlo, este fue trasladado a otro nosocomio capitalino en donde fue intervenido quirúrgicamente y se recuperó.

Horas más tarde, el médico encargado del caso le explicó que la razón por la que habían rechazado su celular era porque tenía un impacto de bala.

El smartphone de marca Huawei lo llevaba en el bolsillo izquierdo de la camisa y, según el doctor, el dispositivo impidió que el proyectil atravesara su pecho, lo que le hubiera costado la vida.

Hoy en día Mario Francisco Arévalo se recupera del incidente, que no pasó a más que una mala experiencia para su anecdotario